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Información económica
de la comarca de Antequera

2 marzo 2024
03:53 CET

Transformación digital: de opción a necesidad

autónoma cansada
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A buena parte de los ciudadanos les cuesta pensar cómo sería ahora su día a día sin las denominadas TIC, las Tecnologías de la Información y la Comunicación. Su uso está tan estandarizado que las diversas aplicaciones se convierten en -casi- imprescindibles a la hora de vivir, de relacionarse con los demás -incluidas las Administraciones Públicas- y, por supuesto, de trabajar. “La digitalización efectiva implica fuertes cambios económicos y sociales. Nadie puede ignorar las oportunidades que ofrece ni los retos que representa. Nadie puede sentirse ajeno a la digitalización ni quedarse atrás. Exige actuar con vocación de liderazgo”, expone la CEOE en su ‘Plan Digital 2025’.

El consenso de que el uso de las tecnologías digitales implica un crecimiento económico es unánime. Costaría encontrar a alguien que pensara lo contrario. Sin embargo, lo que se tiene más o menos claro en la teoría, en la práctica… no es tan evidente. Y así sucede en ámbitos como en las pequeñas y medianas empresas. Tan sólo hay que ver algunos datos para corroborarlo. Según el Índice de Economía y Sociedad Digital 2020 -que elabora la Comisión Europea-, en España, prácticamente 9 de cada 10 personas son usuarias de Internet y un 65% tienen redes sociales. De hecho, casi un porcentaje muy similar hace compras ‘on line’. En cambio, en ese mismo informe sobre España se indica que sólo un 43% de las pymes hacen intercambios electrónicos de información, menos de un 30% usan las redes sociales y menos de un 20% realizan ventas en línea.

¿Por qué esta diferencia entre los usos de los ciudadanos respecto a las pymes? Tony Aguado, director del Grupo Aguado, empresa dedicada a la consultoría tecnológica, digital y empresarial, tiene claro que es una cuestión de mentalidad de los empresarios y autónomos y de cierto miedo a la hora de implementar dichas tecnologías en su actividad económica. “Muchos de ellos se lo plantean de forma obligada. No tienen todavía muy claro que pueden digitalizar y empezar a vender ‘on line’. Han hecho toda la vida la venta de su producto de una manera y al llegar al ‘on line’ les genera muchísima inseguridad”, señala Aguado. De hecho, como apunta este empresario con más de dos décadas de experiencia a la hora de buscar soluciones tecnológicas estratégicas para pymes, no son pocos los que sí comienzan a dar ese paso y es porque lo ven en otros profesionales de su sector, “pero el desconocimiento les da mucho miedo”.

Divulgar, sensibilizar y ayudar

Profesionales del proyecto Reingeniando
Profesionales que participan en el proyecto Reingeniando

Precisamente, para acabar con esas inseguridades desde el Grupo Aguado, con el apoyo de otras empresas y autónomos, entre ellos de la comarca de Antequera, como Neico Comunicación o la abogada Encana Páez, han puesto en marcha la iniciativa ‘Reingeniando’ con la que han comenzado a divulgar qué es la transformación digital. El objetivo es que las pequeñas y medianas empresas la entiendan y no piensen que sólo se circunscribe a poner en marcha una página web y/o una tienda ‘on line’, cuando es “mucho más”. En sus encuentros, dan charlas y analizan los modelos de negocio de los participantes, para proponer soluciones tecnológicas personalizadas para los negocios, más allá del comercio electrónico. “De manera que cuando lancen un proyecto a la Red, funcione”, apunta Aguado. Además, de la formación que ofrecen para que pymes y autónomos estén preparados para hacer uso de las herramientas tecnológicas implementadas, se les dan un sello para certificarles como empresas digitalizadas. “El proyecto lo lanzamos porque vimos esas necesidades”, subraya.

Como deja claro el Índice de Economía y Sociedad Digital 2020 y como recuerdan desde la ACIA (Asociación del Comercio, Empresas e Industria de Antequera y Centro Comercial Abierto), la práctica totalidad de los consumidores están permanentemente conectados a Internet, “con lo que se hace obligatorio que todos los negocios, aunque no vendan ‘on line’, tengan presencia en Internet”. En este sentido instan al comercio de proximidad a perder ese miedo y avanzar en el proceso de transformación digital, “aunque sea incorporando las herramientas digitales muy poco a poco”. Entienden que faltan conocimientos y competencias, que en parte derivan en esa escasa implantación. Por ello consideran muy necesario difundir y sensibilizar sobre la importancia de la transformación digital como medio para mejorar la competitividad del comercio minorista, “guiando y ayudando a los negocios mediante itinerarios formativos en TIC, para alcanzar esas competencias y conocimientos necesarios en la materia”.

Administraciones y entidades públicas cuentan con diferentes iniciativas para alcanzar esas metas que se pide desde ACIA. Una de ellas es el Programa de apoyo al Comercio Minorista que promueve la Cámara de Comercio de España. Dirigido a autónomos y pymes del sector comercial minorista, entre sus líneas de actuación están la “Innovación, mejora de la competitividad, adaptación a las nuevas fórmulas comerciales y hábitos de consumo de las pymes comerciales” y el «Impulso del comercio electrónico” (E-commerce). Y sus acciones ofrecen: Diagnósticos para mejorar la gestión del establecimiento comercial, acciones divulgativas y de capacitación dirigidas a comerciantes y emprendedores, y de dinamización de las ventas en zonas comerciales.

En esta línea también trabaja el Plan de Acción de Empresa Digital (PAED) de la Consejería de Empleo, Empresa y Comercio de la Junta de Andalucía. El objetivo principal de esta iniciativa es impulsar el proceso de adaptación de las pymes a los cambios del nuevo entorno digital, como medio para asegurar su crecimiento económico a largo plazo. “Para ello, se considera clave acercar las soluciones tecnológicas, especialmente las desarrolladas por empresas del sector TIC andaluz, a otros sectores productivos que presentan un nivel bajo de digitalización y fomentar la instauración de una cultura de la innovación en las empresas que contribuirán al desarrollo y potenciación de nuevos modelos de negocio”, expone la Administración regional.

El PAED contempla 11 líneas de actuación, entre ellas poner a disposición ayudas económicas para esa necesaria transformación digital. Y así ha sido con la convocatoria de subvenciones para fomentar la modernización de las pymes comerciales y artesanas, abierta hasta el próximo 3 de agosto. Estas ayudas se han publicado en el BOJA, el Boletín Oficial de la Junta, un medio por el que no siempre llegan a oídos de los beneficiarios. En este sentido, Encarna Páez, especialista en Derecho Administrativo y ex alcaldesa de Villanueva de Tapia, aboga porque la Administración facilite más la llegada de la información a los destinatarios. “Habilitar algún canal que permitiera esa comunicación. Como no haya alguna asociación de comerciantes o confederación que esté pendiente no llega la información, y por ende la posibilidad de pedir la subvención”, incide.

Encarnación Páez
Encarna Páez

De este modo, asociaciones empresariales y profesionales especializados se convierten en el principal aliado de pymes y autónomos. Y es por ello que, para agilizar esa comunicación y promover la solicitud de subvenciones públicas, la ACIA ha firmado un acuerdo de colaboración con esta abogada. Como señala Páez, los potenciales beneficiarios suelen tener dificultades con la preparación de la documentación que hay que presentar o la elaboración de la memoria. Esto último, según asegura, hace que muchos empresarios reculen a la hora de pedir las ayudas. “Es muy importante conocer la orden reguladora y los requisitos”, apunta esta letrada, que a ello hay que sumar saber subsanar posibles errores en el trámite y, si se ha concedido, el de la justificación de la inversión.

Adaptarse a los tiempos de cambio

Una de las modalidades de esta convocatoria de subvenciones para fomentar la modernización de las pymes comerciales y artesanas -que se van a distribuir en régimen de concurrencia competitiva- permite financiar proyectos para la mejora de la productividad y la competitividad. Así, se podrá implementar programas de gestión, contabilidad, facturación, gestión de almacén o automatización de ventas; instalar terminales de punto de venta (TPV) o lectura óptica de productos; así como la creación y diseño de aplicaciones para móviles o páginas web con información corporativa o catálogo de productos, e implantación de una tienda ‘on line’; actuaciones de comunicación, publicidad y marketing en Internet, y mejora del posicionamiento de los sitios web, o la contratación de servicios de gestión de redes sociales.

Como recuerdan desde la ACIA el comercio electrónico es una tendencia imparable. “Estamos viendo tiempos de cambio y, por lo tanto, los que sepan adaptarse tienen por delante una gran oportunidad. Estamos hablando de innovar y de adentrarse en la transformación digital”, subraya el gerente de la entidad antequerana, Jaime Barranco.

Y es que el parón económico obligado en muchos sectores por la expansión de la pandemia del Covid-19 ha puesto en evidencia la falta de adopción de no pocas empresas, especialmente las más pequeñas, que aún seguían manteniendo patrones de actividad tradicionales. El cierre del establecimiento ha conllevado igualmente el cierre de la actividad. El coronavirus, aunque fuera de forma temporal, los había echado de un mercado competitivo, donde quienes disponían de ‘escaparates virtuales’ han podido al menos seguir mostrando lo que tienen o lo que hacen.

Como apuntan en ACIA, disponer de una página web con tienda virtual supone una tremenda ventaja: tener la oportunidad de que un cliente que tenga una necesidad se le pueda cubrir de una forma más o menos inmediata. De ahí que hayan sido varias la empresas que han optado por implantar el comercio ‘on line’ en el confinamiento. Eso sí, como recuerda Tony Aguado no todo vale: “Cuando se hace una página web, hay que adaptarla mucho al modelo de negocio del cliente. Un gran error que se suele cometer es que se crean tiendas ‘on line’ de forma muy generalizada. Y el profesional no está preparado para usarla. Suele ser un hándicap, ya que a la hora de que el cliente da el paso a comprar ‘on line’, busca la misma experiencia que cuando lo hace presencialmente”.

Maleni González, socia Neico, y Jorge del Pino, presidente ACIA, firma convenio
Maleni González, socia Neico, y Jorge del Pino, presidente ACIA, tras la firma del convenio

Desde ACIA también hacen hincapié en la presencia en las redes sociales. El dato del Índice de Economía y Sociedad Digital 2020 ya lo advierte y por eso creen “fundamental su utilización para la promoción del negocio”. En este sentido, para promover el uso de estas herramientas tecnológicas, y dada la actual convocatoria de subvenciones de la Junta, esta asociación empresarial de Antequera ha suscrito un convenio con Neico Comunicación, donde una de las ventajas es contar con esta compañía como gestor de redes sociales sin coste alguno durante el tiempo que marca la subvención. “Dándole presencia al negocio en Internet, afianzando su marca, lo que le permitirá captar nuevos clientes y fidelizar a los ya existentes. Si te puedes acoger a la subvención, ¡Enhorabuena! ¡Ya tienes ‘community manager’!”, comentan desde Neico. La convocatoria de ayudas también permite financiar actuaciones de comunicación, publicidad y marketing en Internet, y otros de los beneficios a las que se pueden acoger los socios de ACIA es tener un 20% de descuento sobre el precio de tarifa en los ‘banner’ de publicidad en la web de www.claveeconomica.es y un 30 % en la revista digital. Igualmente Neico ofrecen rebajas del 20% en el resto de sus servicios: Gabinete de Prensa, diseño gráfico, web, producción audiovisual, presentación de eventos, elaboración de revistas promocionales o gestión del blog de su web.

Privacidad y ciberseguridad

Entre esos miedos ya comentados de los empresarios a dar el paso a la transformación digital está asumir los compromisos legales que implica dar el salto a la Red. Sin embargo, como dice el abogado Iván González, jefe ejecutivo de la empresa Privacidad Global, “es algo bastante sencillo”.

Por una parte, está el “Aviso Legal”, que no es ni más ni menos que el sitio donde identificar quien o quienes están detrás de esa página web -o tienda ‘on line’ en su caso-, incluyendo profesionales colegiados, que deben incluir sus números de colegiado. “Por si hay algún problema, se puede reclamar”, recuerda. Otro apartado necesario es la “Política de privacidad”, en la que se tiene que dejar claro el uso de los datos que se piden: nombres, correo electrónico, una dirección dónde enviar un pedido… “No vale que porque se entienda que se han dado los datos para comprar algo, eso significa que después se pueda hacer publicidad. Ya no funciona así y es una de las cosas que cambió con la última Ley Orgánica de Protección de Datos de Carácter Personal. Ahora o marcas la casilla o expresamente dices que sí o se acabó la publicidad”, explica González. Y también está la “Política de Cookies”, donde se aborda el permiso que se necesitan estos elementos informáticos que recuerdan información sobre su visita a la web, pero que también son capaces de ‘rastrear’ la navegación del usuario. Igualmente, un comercio electrónico debe contar con un espacio donde especificar las normas de devolución, gastos de envío y responsabilidad sobre los productos.

Tanto elementos técnicos también puede llegar a preocupar a una pyme o a un autónomo por la seguridad en la Red. Y, como señala Iván González, aunque “en Internet no existe la seguridad perfecta”, hay elementos como conexiones cifradas y pasarelas de pago que permiten esa necesaria seguridad virtual. Eso sí, sabiendo con quienes se trabaja para su implementación: “Los fallos principales vienen cuando se quiere que todo sea gratis o lo más gratis posible, utilizando plantilla, que te lo haga un sobrino que ha hecho un curso de 10 horas… y hace verdad el dicho de que ‘lo barato sale caro’”, incide el jefe ejecutivo de Privacidad Global.

Aun así, en caso de incidentes, ya existen pólizas de seguros especializadas en ciberseguridad. Empresas como MyG Torcal Seguros las ofrecen cubriendo daños como gastos derivados de un incidente, problemas de crisis, gastos de reputación en plataformas digitales; asistencia en el caso de una ciberextorsión -hay un servicio forense externo-, gastos de defensa legal y judiciales y responder ante terceros en un ciberincidente. También ofertan coberturas más amplias por la interrupción del negocio, indemnizaciones por la pérdida de beneficios y con asistencia las 24 horas. Además, disponen de pólizas especializadas para pequeñas empresas y autónomos y otras más pensadas para empresas más grandes. De hecho han detectado durante el confinamiento varios ataques a plataformas y servidores de clientes suyos, como empresas de alimentación.

Con este tipo de seguros también se espera se pueda quitar ese miedo a quienes aún no tienen claro el salto a la Red. “Tienes un soporte las 24 horas del día, te lo peritan, lo verifican… que hacen que aunque te hackeen, se tenga una cobertura detrás”, recuerda Antonio González, gerente de MyG Torcal Seguros.

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