Desde este martes está abierta la convocatoria puesta en marcha por el Ayuntamiento de Casabermeja para la elección de los cargos de titular y sustituto del Juzgado de Paz, publicada en el Boletín Oficial de la Provincia de Málaga
Hasta el 22 de abril hay de plazo para presentar en el Consistorio la solicitud, junto con el resto de la documentación requerida: fotocopia del DNI; una declaración jurada en la que se haga constar que la persona carece de antecedentes penales, que no está procesado o inculpado por delito doloso, que está en pleno ejercicio de sus derechos civiles, que es español, mayor de edad, no está impedido física o psíquicamente para la función judicial y que va a residir en esta localidad, salvo autorización de la Sala de Gobierno del Tribunal Superior de Justicia, y que no está incurso en ninguna de las causas de incapacidad ni de incompatibilidad o prohibición previstas en los artículos 389 a 397 de la Ley Orgánica del Poder Judicial. También la determinación de la profesión u oficio al que se dedique en la actualidad y el domicilio.
Para poder ser nombrado juez de paz o sustituto no es necesario formar parte de la carrera judicial, ni siquiera tener la titulación universitaria de Derecho o estudios relativos de las Administraciones públicas. De hecho, pueden hacerlo personas que reúnan los requisitos establecidos en el artículo 1 del Reglamento 3/1995, de 7 de junio, de Jueces de Paz: ser español, mayor de edad y no estar incurso en ninguna de las causas de incapacidad que establece el artículo 303 de la Ley Orgánica del Poder Judicial. Es decir, “están incapacitados para el ingreso en la Carrera Judicial, los impedidos física o psíquicamente para la función judicial; los condenados por delito doloso mientras no hayan obtenido la rehabilitación; los procesados o inculpados por delito doloso en tanto no sean absueltos o se dicte auto de sobreseimiento, y los que no estén en el pleno ejercicio de sus derechos civiles”. El reglamento también establece que los jueces de paz no pueden pertenecer a partidos políticos o sindicatos, o tener empleo al servicio de los mismos.









