El restaurante Palodú de Málaga ya tiene colocada la placa de su primera estrella Michelín. Un hito que ha logrado el chef Diego Aguilar, natural de Campillos, que junto a Cristina Cánovas, natural de la capital, están al frente de este establecimiento, sito en la calle Sebastián Souvirón.
Y todo, partiendo de “un restaurante de barrio en la zona de Teatinos”, como recuerda Aguilar a Clave Económica, que con el paso del tiempo decidieron trasladarlo al centro de Málaga, para impulsarlo, dando rienda suelta a su creatividad.
Fue en 2014 cuando nació el proyecto de Paladú junto con su mujer, que ahora ha visto su madurez reconocida con esta estrella Michelín, que se suma al Sol Repsol también referendado para este 2026. Pero los conceptos gastronómicos de Aguilar, sin saberlo en aquel momento, como asegura, se comenzaron a fraguar entre los fogones del Bar La Perdiz, regentado durante esos años por su padre.
Ahí, en ese establecimiento hostelero de Campillos, situado junto a la carretera A-384, la Jerez-Antequera, fue cuando, el joven Diego se fue embriagando de los olores, sabores y texturas que el mundo de la cocina le mostraban. Unas sensaciones que fueron creciendo y que le llevó, tras su adolescencia a iniciar sus estudios en la Escuela de Hostelería La Cónsula, en Málaga, para después desarrollar los primeros años su trayectoria laboral en distintos restaurantes.
Con la estrella Michelín de Palodú, Aguilar se suma a la nómina de chef naturales de la comarca de Antequera que también forman parte de otros establecimientos hosteleros que cuenta con este reconocimiento. Este es el caso de Paco Lara, de Archidona y jefe de cocina de Disfrutar, restaurante de Barcelona con tres estrellas, o de Fernando Arjona, también natural de esta localidad de la Sierra Norte de Málaga, que está al frente de los fogones en el restaurante La Finca, del complejo hotelero La Bobadilla, en el término municipal de Loja (Granada).








