La Junta de Andalucía ha adjudicado por un total de 50.455.538 euros -lo que supone un ahorro de más de 6 millones de euros- las obras que permitirán reanudar el desdoblamiento de la carretera A-357, retomando la conversión en vía rápida del eje Málaga-Campillos-Ronda, proyecto que ha estado 16 años paralizado. La UTE conformada por Copisa, Constructora Pirenaica y Arpo Empresa Constructora se encargará de unos trabajos que alargarán la autovía del Guadalhorce 4,2 kilómetros más, entre Casapalma -en el municipio de Cártama-, ya construido, y Cerralba -en el término de Pizarra.
El nuevo trazado de la autovía va en variante, en buena parte en paralelo a la carretera existente, que se mantendrá en el futuro como vía de servicio y acceso a propiedades colindantes. Y sólo se desvía del trazado original para cruzar el río Grande con un nuevo viaducto de 250 metros. Finalmente, se conecta en Pizarra con la actual carretera a través de una nueva glorieta, quedando el futuro enlace para el siguiente tramo de autovía (Cerralba-Zalea), en fase de redacción, como ha explicado la Consejería de Fomento, Articulación de Territorio y Vivienda.
La nueva carretera se conformará como una autovía de doble calzada, con dos carriles por sentido de 3,5 metros cada uno; arcenes exterior e interior de 2,5 y un metro, respectivamente; mediana de diez metros y bermas de un metro. En paralelo a este contrato, también se ha adjudicado la asistencia a la dirección facultativa para control y vigilancia de las obras de este tramo, que se ha adjudicado por 1,1 millones de euros a la UTE integrada por Proasur Ingeniería Civil y Aima Ingeniería.
Durante una visita a la carretera A-357, que conecta Málaga con Campillos, la consejera Rocío Díaz ha remarcado que esta adjudicación supone una “apuesta decidida” del Gobierno andaluz “por rescatar una autovía necesaria y fundamental para la economía, la movilidad y el desarrollo de los municipios del Valle del Guadalhorce”. “Nos encontramos un proyecto antiguo y obsoleto, pero hemos volcado los esfuerzos para que vuelva a ser realidad una autovía que nunca debió pararse”, ha incidido.
Como apuntan desde la Consejería de Fomento, Articulación del Territorio y Vivienda las obras para seguir convirtiendo en autovía la A-357 en el tramo Casapalma-Cerralba fueron adjudicadas en enero de 2010, pero no llegaron a comenzar y el contrato acabó resolviéndose casi una década después por un sobrecoste para la administración autonómica de casi medio millón.
La continuidad del eje Málaga-Campillos-Ronda se engloba en el Plan de Autovías y Vías de Alta Capacidad impulsado por la Junta de Andalucía para la reactivación de infraestructuras viarias que se habían quedado paralizadas y que supone un montante de más de 300 millones de euros. En el caso de la A-357 supone retomar el desdoble de una carretera que ya autovía desde el casco urbano de Málaga hasta Casapalma y que cuenta con picos de tráfico de 80.000 vehículos al día. A partir de Casapalma, la demanda se mantiene por encima de los 25.000 vehículos diarios hasta Pizarra, donde confluyen las vías con el tráfico de las comarcas de Antequera (A-343), Serranía de la Nieves (A-354), Guadalteba (A-357) y Serranía de Ronda (A-367), como recuerda la Consejería.










