Hasta la última semana de abril no está previsto, por el momento, que se recuperen los servicios ferroviarios de alta velocidad entre Málaga y Antequera. Así lo ha dado a conocer este lunes el presidente de Adif, Pedro Marco, durante una visita a las obras para restablecer el talud dañado en el término municipal de Álora y cuyo desprendimiento afecta a la línea Málaga – Madrid.
Los cálculos iniciales para volver a la normalidad eran comienzos de marzo. Sin embargo, el administrador ferroviario ya informó a las compañías que, al menos, no se retomarían los servicios al completo hasta el día 23; fecha, de nuevo retrasada, y que queda postergada, por lo menos, en mes y medio, siendo ese nuevo plazo revisable “cada 15 días” y con la circulación en vía única, según ha indicado Marco.
Según el presidente de Adif, tal y como se están desarrollando los trabajos, para finales de abril consideran que habrá coeficientes de seguridad necesarios para garantizar la seguridad en la circulación”, aunque “aunque seguiremos demoliendo muro hasta prácticamente el mes de junio”. De hecho, no es hasta ese último mes cuando se espera comenzar a restablecer el servicio en doble vía, y a finales de año “recuperar la fiabilidad de la línea al 100%, “una vez sustituido que queda afectado”.
La CEM, decepcionada por la “falta de eficiencia, diligencia y claridad”
La Confederación de Empresarios de Málaga (CEM) ya ha manifestado su preocupación por los efectos económicos y sociales que se vienen produciendo desde el corte servicio y el hecho de que se haga de Málaga hasta Antequera en autobús, y con el trayecto en alta velocidad a partir de la estación ubicada junto a la pedanía de Santa Ana.
En un comunicado, la CEM ha querido dejar claro “su decepción ante una gestión que denota falta de eficiencia, diligencia y claridad por parte de las autoridades competentes a la hora de solventar esta circunstancia. Especialmente, generando desconfianza con anuncios y expectativas que, finalmente, no se están cumpliendo. Que ahondan, más si cabe, en el deterioro de la imagen y la confianza en nuestra red de transporte ferroviario”.
Desde el ámbito empresarial, la Confederación asume la excepcionalidad de los hechos y la dificultad técnica que conlleva su resolución, pero considera que no se están atendiendo con suficiente compromiso y celeridad. Por todo ello, la CEM demanda “una acción efectiva, con la implicación y dotación de cuantos recursos sean necesarios para que Málaga recupere lo antes posible un medio de transporte esencial, tanto para su industria turística, directamente condicionada, como para el normal desarrollo de su actividad económica y social”.
Asimismo, la entidad reclama un plan de choque que ayude a las empresas y sectores afectados a compensar una pérdidas económicas que consideran también afectarán al empleo, y exige “transparencia y precisión en la comunicación sobre la previsión de finalización de los trabajos”.
“Esto nos lleva, una vez más, a señalar la falta de atención hacia la provincia de Málaga en materia de infraestructuras; al déficit de inversión necesaria tanto para la planificación y desarrollo de nuevas infraestructuras -especialmente, en materia de movilidad y energética- como para su conservación y mantenimiento. Un clamor que no persigue privilegios, sino el trato legítimo hacia una provincia con evidente peso económico y demográfico en el conjunto de España”, ha lamentado la CEM en la nota.








