Continúa el rechazo a la planta de producción de hidrógeno verde ‘La Joya2’ que se quiere desarrollar en el término municipal de Antequera. Esta vez, la Asociación Torcaleros ha querido dejar clara su “rotunda oposición al proyecto”, ya que considera que este complejo industrial “supone una amenaza sin precedentes para El Torcal, la salud de nuestros vecinos y el modelo de vida rural de nuestra comarca”.
Aunque el proyecto se ubica fuera de los límites estrictos del paraje natural, entiende que su “abrumadora” escala, ocupando 542 hectáreas “transformarán el paisaje virgen” al sur de este enclave natural “en un polígono químico de gran magnitud”. “Con cinco chimeneas de hasta 50 metros de altura, la planta verterá de forma constante óxidos de nitrógeno y amoníaco”, explican en un comunicado.
En este sentido, debido a la orografía de la zona, una vaguada natural, y a los habituales fenómenos de inversión térmica, en esta entidad están convencidos que los contaminantes quedarán atrapados a baja cota, creando una ‘boina’ de contaminación persistente sobre la pedanía antequerana de La Joya y las laderas del Torcal, “afectando gravemente a la calidad del aire que respiramos y a la biodiversidad de la Red Natura 2000”.
Entre los aspectos que más preocupa a la Asociación Torcales está el consumo de agua: 432.432 metros cúbicos al año, en una zona asegura sufre un estrés hídrico extremo. “El Torcal es un acuífero kárstico estratégico y cualquier filtración accidental de metanol o sustancias químicas durante el proceso de producción supondría la contaminación irreversible de los manantiales que abastecen a la población y a nuestras explotaciones ganaderas y agrícolas”, apuntan.
Además de las afecciones medioambientales, la entidad también alerta de una posible pérdida de patrimonio etnográfico, como abrigos de pastores, apriscos y portillo, “testimonio vivo de nuestra historia”; además de la integridad visual de un enclave natural que forma parte del Sitio de los Dólmenes de Antequera, declarado Patrimonio Mundial desde hace una década.
Es por ello, que la Asociación Torcaleros que se ha querido unir al rechazo de los vecinos de la zona sur del Torcal, como organizaciones agrarias, y hacen un llamamiento a la sociedad para que “tome conciencia de la magnitud de este desastre anunciado”; dejando claro a su vez que defienden “una transición energética justa y planificada, pero nunca a costa de sacrificar nuestro patrimonio natural y la salud de las generaciones futuras”.










