Más de 5,4 millones de euros ha reservado este año la Diputación de Málaga para su línea de ayudas al sector primario y a la industria agroalimentaria. Esta cuantía supone un aumento del 80% respecto a la anterior convocatoria.
Hasta el 30 de septiembre hay de plazo para solicitar estas subvenciones, que se conceden en régimen de concurrencia no competitiva; es decir, por orden de llegada, una vez se cumplen los recintos establecidos; y para la que se establecen dos líneas: para gastos corrientes y para inversiones.
En el primero, la cuantía máxima a conceder a las personas beneficiarias de la subvención no podrá ser superior a 6.000 euros y se incluyen entre los costes subvencionables desembolsos de arrendamiento o subarriendo de bienes inmuebles ligados a la actividad económica desarrollada y gastos de producción, como alimentos, pienso o abono agrícola, transporte y el importe abonado por la compra de oxígeno necesario para las instalaciones de acuicultura.
En cuanto a los gastos de inversión, cuando el importe del proyecto, IVA excluido, sea inferior o igual a 10.000 euros, se concederá una subvención por el 100% del importe total del proyecto. Si el importe del proyecto supera la cuantía de 10.000 euros, IVA excluido, la cuantía de la subvención será el 85% del proyecto, con un máximo de 14.000 euros. en En este segundo caso serán subvencionables los destinados a modernización, automatización y digitalización de la actividad productiva y los que impliquen mejora de la productividad, como maquinaria, herramientas, equipos y cualquier otro elemento necesario para los procesos productivos; gastos de cambio de cultivo o método de regadío y adquisición de elementos de transporte (tractores, furgonetas, remolques, motos de reparto y similares).
Estas ayudas, como recuerda el presidente de la Diputación, Francisco Salado, tienen como objetivo reforzar un ámbito estratégico en Málaga, que es motor económico, social y territorial de la provincia; ya que no sólo dinamizan las economías locales y generan empleo, sino que permite fijar la población en las zonas rurales. “Por ello consideramos imprescindible ayudar a estos sectores, muy vulnerables, que en los últimos años atraviesan una situación especialmente compleja sobre todo por los efectos del cambio climático, el incremento continuado de los costes de producción y la creciente competencia en los mercados globales”, ha añadido.
Como se establecen en las bases publicadas en el Boletín Oficial de la Provincia, podrán ser beneficiarias de las subvenciones las personas físicas; las personas jurídicas, considerando como tales también, todas las sociedades civiles con personalidad jurídica, cuyo NIF comienza por la letra ‘J’; y las agrupaciones de personas físicas o jurídicas, públicas o privadas, las comunidades de bienes o cualquier otro tipo de unidad económica o patrimonio separado, aun careciendo de personalidad jurídica.
Además, se ha ampliado el régimen de justificación para aumentar las garantías para que las subvenciones se reciban por los beneficiarios a los que van dirigidas, al tiempo que también se han producido cambios en el tipo de gastos subvencionables y los que no serán subvencionables.








