El empresario suizo Daniel Aegerter desconocía el mundo oleícola cuando adquirió una finca de olivos en las inmediaciones de la pedanía antequerana de Bobadilla. Sin embargo, sí supo ver el potencial del terreno y decidió explotarlo, poniendo en marcha en 2011 la almazara Finca La Torre.
Aquel proyecto, pilotado por el ingeniero agrónomo Víctor Pérez, nació con una idea muy clara: respetar el medio ambiente, minimizar el daño al fruto y sacar el mayor partido de un cultivo con buena parte de olivos centenarios. Una filosofía de producción 100% autónoma, manteniendo un autoabastecimiento total y absoluto de todos los recursos que generan finca y almazara, y que no sólo sea ecológica, sin usar pesticidas y productos químicos, y con la mínima intervención en los procesos; sino también biodinámica: “trabajar de acuerdo con los ciclos lunares y los ritmos naturales del cultivo, como lo hacían nuestros antepasados”, como explica Pérez.
15 años después, el tiempo le ha dado la razón, haciendo de Finca La Torre uno de los máximos referentes del sector en toda España, llegando a aglutinar desde su creación más de un centenar de premios y reconocimientos, tanto nacionales como internacionales. Y ahora, el reto de futuro es “equiparar la producción que se tiene con la producción”. “Afrontamos los próximos años intentando crecer, tanto en la industria como en el campo”, ha expuesto este ingeniero agrónomo a los medios de comunicación durante el acto de celebración de estos tres primeros lustros de vida, dirigido por el director comercial, Borja Adrián.
«Bandera de la excelencia y la calidad»
La jornada, en la que los asistentes ha podido conocer de primera mano cómo se recoge la aceituna en esta finca con 48.000 olivos, repartidos en unas 240 hectáreas de cultivo, de las 380 de extensión total, ha contado, entre otros, con la participación del secretario general de Industria Alimentaria, Desarrollo Rural y Animales de Compañías de la Junta de Andalucía, José Carlos Álvarez; el vicepresidente responsable del Área de Gestión Económica Administrativa de la Diputación de Málaga, Manuel Marmolejo; el alcalde de Antequera, Manolo Barón, y la teniente de alcalde delegada de Turismo, Comercio y Patrimonio Mundial, Ana Cebrián.
El representante de la Administración autonómica ha destacado la consolidación de Finca La Torre en el sector, enarbolando “la bandera de la excelencia y de la calidad”: “Tenéis, además de una varita mágica, un conocimiento y una sabiduría que os avala y que, para nosotros es todo un orgullo”.
Además, durante su intervención ha aprovechado para hacer énfasis en la importancia no sólo de contar con un sector primario “muy potente”, sino de que vaya de la mano del sector secundario para darle valor añadido, porque “sería mucho más potente si tenemos un sector industria agroalimentario consolidado en nuestro territorio”.
Marmolejo ha puesto en valor los “15 años de trabajo, de visión, de esfuerzo” de esta almazara, que forma parte de Sabor a Málaga, sello promocional de la Diputación para productos agroalimentarios de la provincia.
“El sector agroalimentario es muy especial desde el punto de vista económico porque genera empleo y riqueza. Desde el punto de vista social, porque mantiene vivo nuestros pueblos y le da oportunidades a nuestra gente. Y desde el punto de vista cultural, porque nuestros cultivos, nuestros productos y la forma de trabajar que tenemos forman parte de la identidad de Málaga”; ha manifestó el vicepresidente cuarto de la Diputación, para quien, en este sentido, “el aceite de oliva es uno de los mejores ejemplos”
Por su parte, el alcalde de Antequera ha recordado los comienzos de Finca La Torre y las primeras visitas realizadas a sus instalaciones, evocando la ilusión con la que sus responsables afrontaron la puesta en marcha del proyecto. En este sentido, ha señalado que, desde sus orígenes, la empresa tuvo como objetivo desarrollar un producto diferenciado, situando la calidad como uno de los principales elementos de su actividad.
En este sentido, ha querido felicitar a esta almazara sita en tierras de Bobadilla por estos 15 años y por su trabajo en pos de la excelencia, que le ha llevado, entre otros reconocimientos, a ganar el Premio Alimentos de España al Mejor Aceite de Oliva Virgen Extra, otorgado por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, durante cinco años consecutivos -algo que no ha logrado otra compañía- y sumando una sexta en la última campaña.
“Si se dice que Finca La Torre es el mejor aceite ecológico de España. Eso significa que es el mejor aceite ecológico del mundo. No hay otro de más calidad. Y eso es gracias al trabajo, la profesionalidad y al cariño que se le pone”, ha subrayado el primer edil durante el acto.
Una «buena» producción de unas 100 toneladas
Respecto a la nueva campaña, en esta almazara se muestran optimistas de cara a una «buena» producción, que esperan se sitúe en torno a las 100 toneladas de aceite de oliva. Eso sí, como ha apuntado Pérez, debido a las temperaturas registradas en estas primeras semanas de octubre, por encima de lo habitual para esta época del año, se han visto obligados a algunas modificaciones en la recolección: «Estamos intentando adelantar mucho, incluso trabajando por la noche, pero no nos queda otra alternativa».









