La organización agraria COAG considera que la aprobación del paquete de medidas para paliar los efectos derivados del actual conflicto bélico en Oriente Medio como un “primer paso necesario” para mitigar el impacto económico en el sector primario. Sin embargo, advierte de “importantes carencias” que deben corregirse, como la inclusión de los apicultores de las ayudas al gasóleo.
Como apuntan desde la entidad, el actual sistema de devolución fiscal sólo contempla el gasóleo B (agrícola), mientras que la apicultura, especialmente la trashumante, utiliza gasóleo A en vehículos de transporte para el desplazamiento de colmenas. “Se vuelve a repetir el mismo error que [con el inicio de la Guerra de Ucrania]. Se deja fuera a miles de profesionales cuya actividad es plenamente agraria, pero que necesitan moverse para producir”, ha denunciado el secretario de Organización de COAG Andalucía, Antonio Rodríguez.
En este sentido, desde COAG también explican que este problema no afecta únicamente a la apicultura, sino que también existen otros sectores agrarios en Andalucía que dependen de desplazamientos constantes y que tampoco pueden beneficiarse de estas ayudas, como por ejemplo la ganadería extensiva o el traslado de la producción por parte de los agricultores desde las explotaciones hasta alhóndigas o cooperativas.
“Todas estas actividades están soportando un incremento extraordinario de costes por el encarecimiento del gasóleo derivado del conflicto internacional, sin acceso a las ayudas previstas”, expone la organización agrícola, que exige una modificación en el decreto para que el gasóleo de automoción utilizado en actividades agrarias, debidamente justificadas, sea considerado gasto subvencionable.
“Si no se corrige este enfoque, se está discriminando a una parte fundamental del sector agrario andaluz que no puede desarrollar su actividad sin desplazarse”, señala Rodríguez.
Asimismo, en GOAG recuerdan que el campo andaluz lleva arrastrando desde mediados de febrero un fuerte incremento de costes, con subidas del gasóleo superiores al 40%, el encarecimiento de fertilizantes como la urea en torno al 24% y aumentos de más del 20% en los plásticos agrícolas, “lo que está tensionando la rentabilidad de miles de explotaciones”. Por ello también piden medidas para compensar el encarecimiento de los plásticos agrícolas, “un insumo imprescindible para sectores estratégicos como la horticultura, la fruticultura o determinadas producciones ganaderas”; especialmente provincias como Almería, Granada o Huelva, donde el uso de plásticos es estructural para la producción.
Por último, COAG Andalucía reclama a la Junta de Andalucía que active de forma urgente medidas complementarias propias que refuercen la respuesta estatal y adapten las ayudas a la realidad productiva de la comunidad autónoma.
De hecho, la organización agraria advierte de que, si el conflicto en Oriente Medio se prolonga o intensifica, será imprescindible ampliar el paquete de medidas para evitar un deterioro aún mayor de la viabilidad de las explotaciones.









