Dentro de su estrategia de descarbonización, el Grupo Dcoop ha comenzado a calcular la huella de carbono -totalidad de emisiones de gases de efecto invernadero- en la elaboración del aceite de oliva, a través del denominado Análisis de Ciclo de Vida: abarca desde la producción de los insumos agrícolas -aquellos materiales, productos y herramientas que se emplean para el cultivo- hasta la salida del aceite de la almazara.
“El estudio, elaborado con datos primarios de Dcoop y tomando como referencia la norma UNE-EN ISO 14067:2019, permite disponer de un factor de emisión específico y representativo de la producción de aceite de oliva de la organización y mejorar la precisión del inventario de emisiones corporativo”, explican desde esta cooperativa de segundo grado con sede en Antequera.
El análisis de la huella de carbono en la producción del aceite de oliva se hace combinando muestras independientes de 518 fincas, para caracterizar la fase agrícola, y de 96 almazaras para caracterizar la fase de extracción, a partir de la elaboración de un kilogramo. “La extrapolación de los resultados de campo se ha realizado considerando la distribución estimada de las ocho tipologías de olivar presentes en las aproximadamente 400.000 hectáreas de olivar asociadas a Dcoop”, apuntan.
Los resultados indican que sólo 3l% del CO₂ (dióxido de carbono) emitido por kilo de aceite de oliva se produce en la fase de almazara; mientras que el 97% proviene de la fase agrícola, dado el uso de fertilizantes y otros insumos, emisiones de N₂O (óxido nitroso), combustible de maquinaria, electricidad usada para el riego y la gestión de restos de poda en determinadas tipologías.
Estos datos permiten a Dcoop contar a partir de ahora con una base para identificar y priorizar, especialmente en la fase agrícola, medidas de descarbonización asociadas a la elaboración del aceite de oliva.








