Son muchas las localidades de la geografía española en la que estos últimos días, sus habitantes, han estado ensayando para llevar a escena pasajes públicos la conocida por la tradición católica como la Pasión de Cristo; entre ellos dos de la comarca de Antequera como Carratraca y Villanueva de Tapia.
Este último lo hará este sábado, a las 17:00 horas, en la plaza de España. Las entradas para ver esta representación se pueden comprar en la Mercería Ordóñez y el Supermercado El Estanco y el precio es de 3 euros.
El Paso de Villanueva de Tapia recrea los últimos días de Jesús de Nazaret, así como un apartado del Paraíso, según la tradición católica; una tradición en la que participan parte de sus vecinos. que se inició a principios del siglo XX, aunque dejó de realizarse, y no fue hasta 2003 cuando se recuperó. En los últimos años se estaba llevando a cabo en el Sábado de Pasión, aunque el pasado año no se llevó a escena debido a las condiciones meteorológicas.
Durante El Paso se representan 19 pasajes, y se hace en versos, predominantemente octosílabos, con una estructura similar al romance, pero también con otras composiciones con una métrica variable y una sucesión de rimas muy diversas.
Por su parte, la Pasión de Carratraca tendrá lugar el Viernes y el Sábado Santo, en la Plaza de Toros, excavada en la ladera de Sierra Blanquilla y declarada Bien de Interés Cultural. En ambos días comenzará a las 16:30 horas y las entradas, a un precio de 5 euros, se pueden comprar en la entrada al coso.
La escenificación se compone de cuatro actos que narran la vida y muerte de Jesucristo, desde la entrada triunfal en Jerusalén hasta la Resurrección, pasando por la oración en el huerto, el juicio de Poncio Pilatos y el camino al Calvario, todo ello con el acompañamiento de música en directo.
Esta representación se remonta a 1963, cuando se llevó a escena un auto sacramental titulado ‘El retablo del Monte Calvario’, escrito parte en verso por Luis Fernando Ortega en 1955. El entonces párroco de la localidad, Ángel Corbalán, quiso sacarlo de las paredes de la iglesia para hacerlo más popular. Desde entonces, la representación se desarrolla en la plaza de toros que tiene forma octogonal gracias a la implicación y el esfuerzo de los vecinos del pueblo.









