El alcalde de Antequera, Manolo Barón, ha mostrado su preocupación por la situación de incertidumbre que viven agricultores, cooperativas y empresas del sector agroalimentario ante los efectos comerciales derivados de conflictos bélicos o la amenaza de nuevos aranceles por parte de Estados Unidos. Por ello, ha querido mostrar el respaldo del Ayuntamiento a este ámbito económico: “El campo antequerano no está solo. Vamos a estar siempre al lado de nuestros agricultores, defendiendo sus intereses y exigiendo al Gobierno de España que actúe con la firmeza que merece uno de los sectores más importantes de nuestro país”.
Como recuerda el primer edil antequerano, el mercado estadounidense es uno de los principales destinos para el aceite de oliva producido en el municipio y su entorno, con decenas de miles de toneladas exportadas cada año y una facturación que sustenta miles de empleos directos e indirectos. Por lo que entiende que cualquier decisión arancelaria o bloqueo comercial puede tener consecuencias devastadoras para el tejido productivo agrícola local.
“Antequera es tierra de agricultores, de cooperativas y de empresas que llevan décadas conquistando mercados internacionales como el estadounidense con esfuerzo, calidad y competitividad. Lo que no puede ser es que, cada vez que estalla un conflicto comercial internacional, sean nuestros agricultores quienes paguen las consecuencias”, ha lamentado Barón.
Al respecto, ha subrayado el peso estratégico del municipio dentro del sector olivarero, máxime acogiendo la sede social de Dcoop, la mayor cooperativa del mundo: “Estamos hablando de un sector absolutamente clave para nuestra economía local y comarcal. Desde Antequera, sabemos perfectamente lo que significa abrir mercados internacionales y el enorme esfuerzo que realizan nuestros agricultores para mantenerlos”.
El alcalde también ha recordado que el sector agroalimentario ya ha sufrido en el pasado los perjuicios derivados de disputas comerciales internacionales: “Ya sabemos lo que ocurre cuando el Gobierno de España no defiende con firmeza a nuestro sector agrícola: perdemos mercados, perdemos competitividad y otros países ocupan el espacio que con tanto esfuerzo habían ganado nuestros productores”.










