Desde esta medianoche comienza la huelga a la que han sido convocados más de 520 técnicos de ambulancia de toda la provincia, entre ellos unos 80 que desarrollan su trabajo en los centros ambulatorios y hospitalarios de la comarca de Antequera, en el Área Sanitaria Norte de Málaga.

Los sindicatos CSIF, Comisiones Obreras, UGT y ASITES llevaban tiempo alertando de que las condiciones laborales de estos trabajadores no son las adecuadas. Incluso las han llegado a calificar de “lamentables” y exigían una la aprobación de un convenio renovado. Ante esta situación, ya habían convocado paros indefinidos desde el 17 de julio. Sin embargo, en la reunión donde se tenía que establecer los servicios mínimos, tanto desde la empresa ASM como desde la Consejería de Salud se instó a los representantes de los trabajos a trasladar la negociación al ámbito andaluz.

Y así lo hicieron, participando el pasado 24 de julio en otra reunión, pero en la que tampoco se llegó a ningún acuerdo. Ni siquiera tres puntos que ya se había hablado previamente con la empresa para poder desconvocar la huelga, pero no se ratificaron, con lo que se decidió seguir adelante con los paros. “Nos sentimos engañados por las dos partes”, ha asegurado este martes a Clave Económica el presidente del Comité de Empresa en Antequera, Jaime González.

Fue ayer en las dependencias de la Consejería de Salud, cuando se establecieron los servicios mínimos para esta huelga, los mismos que ya se había acordado cuando se tenían previsto iniciar los paros el pasado día 17: el transporte urgente y los servicios para diálisis se cubrirán al 100%, pero no así otros traslados

Además de los paros, los técnicos de ambulancia están llamados a concentraciones los lunes, martes, jueves y viernes a las puertas de los espacios hospitalarios, entre ellos en Antequera, desde las 10:00 hasta las 14:00 horas. Además los miércoles estás previstas marchas desde la Delegación territorial de Salud de la Junta de Andalucía en Málaga hasta las puertas del Hospital Regional (antiguo Carlos Haya).

Las reivindicaciones de los sindicatos pasan por el aumento de los salarios, para paliar la pérdida de poder adquisitivo en los últimos años; acabar con “el abuso de la contratación en prácticas” y destinar más personal para los servicios, para evitar situaciones como que un solo técnico tenga que acudir a un domicilio para trasladar un paciente.